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Ser reconocido es una necesidad humana básica.

  • 4 ago 2015
  • 6 min de lectura

El Doctor Antonio Ares Parra, Catedrático de Psicología Social en la Escuela Universitaria de Trabajo Social de la Universidad Complutense de Madrid, nos deleita con un artículo sobre la importancia del reconocimiento del trabajo y el trabajador en las organizaciones. Hablaremos pues del reconocimiento por parte del superior o la empresa, al empleado.


"Existir es existir con los otros y para los otros, ser reconocido es una necesidad humana básica que nos acompaña toda la vida. Preferimos ser castigados que ser ignorados. Necesitamos ser reconocidos, aceptados y valorados."


En el mundo laboral nos encontramos en demasiadas ocasiones que el trabajador apenas es reconocido por lo que hace, no hablamos de ser recompensado, hablamos de reconocimiento. Muchos jefes o mandos se acogen a aquello de " para eso le pagan", o " es su trabajo", pero siguiendo al Profesor Ares, entenderemos la importancia que adquiere el RECONOCIMIENTO en nuestro trabajo.


" ...el diccionario de la R.A.E nos dice que reconocimiento es sinónimo de observación, identificación, comprobación, recuerdo, agradecimiento. Reconocer es mirar, ver, considerar, aceptar, recordar. Lo opuesto a reconocer, es rechazar"


Hacer entender a un empleado que es visible para la organización, que su trabajo aporta valor y ayuda a superar objetivos y a la productividad de la empresa, contribuye a mejorar su utoestima. El reconocimiento da información al empleado sobre sus fortalezas y debilidades y ayuda al ajuste entre el trabajo y el puesto. Si la autoestima de un empleado es adecuada, contribuye al desempeño y hace menos probables las conductas contraproductivas.

"Las personas necesitamos que nos saluden, nos respeten y nos den las gracias".

Según el Dr. Ares Parra, en el mundo laboral, reconocer a otro es:

  • Escuchar con atención lo que la persona expresa y hacerle entender que lo hemos comprendido, aunque no se esté de acuerdo.

  • Facilitar que aprenda, protegiéndo al empleado de riesgos innecesarios, potenciando que pueda experimentar y dándole permiso para avanzar.

  • Mostrarse disponible y aceptar aportaciones nuevas

  • Respetar la agenda y no interrumpir el trabajo sin motivo justificado.

  • Singularizar a cada persona. Debemos reconocer en cada empleado sus necesidades, peculiaridades, capacidades y potencial.

Existen ciertas ideas compartidas y normalizadas que impiden el reconocimiento.

Falta de costumbre, miedo a ser malinterpretados o la sensación de hacerlo pero no ser percibidos hace que el reconocimiento esté más ausente que presente. Sin dejar atrás la idea de que no es necesario hacerlo pues para ello le pagan.

La autoestima afecta al desempeño, el reconocimiento afecta a la autoestima.

Vamos comprobando a lo largo del recorrido, tanto vital como laboral, las cosas que hacemos mal y las que hacemos bien. Lo comprobamos por nosotros mismos o por la información que los demás nos reportan con sus alabanzas o reproches.

" Las personas con sana autoestima muestran confianza en si mismas, autocontrol de sus impulsos,flexibilidad, autonomía, responsabilidad, iniciativa y creatividad. Conocen sus habilidades y carencias, se esfuerzan y se comprometen."

Una autoestima sana, favorece los éxitos y ayuda a soportar los fracasos. Las personas con una autoestima adecuada son capaces de hacerse responsables de sus fracasos asumiendo errores, pero también de sus éxitos, atribuyendo su ocurrencia a su esfuerzo y dedicación. Establecen el "locus de control" en su persona y no culpan a la malasuerte o al destino. Aceptan las cosas tal como suceden y provocan el cambio si lo ven necesario. Esto se traduce en aumento de su desempeño, lo cual puede producir un aumento en la productividad de la empresa.

"Reconocer a una persona es tenerle en cuenta, considerarla visible y audible, aceptar su derecho a “ser” y “estar”, no sólo a “hacer”. No se trata, inicialmente, de valorar su conducta sino de constatar y aceptar su presencia."

El reconocimiento provoca que una persona se siente aceptada, también como profesional aumenta su autoestima. Los trabajadores a los que se les permite opinar, cuestionar, aportar ideas nuevas o realizar críticas se sienten más satisfechos.

"Es tarea del responsable jerárquico protejer la autoestima de sus trabajadores"

El jefe debe fomentar el aprendizaje aprovechando los éxitos y fracasos y otorgar críticas que ayuden a corregir y mejorar.

"Para fomentar una conducta productiva en los colaboradores y mejorar su contribución debemos darles información sobre la calidad de su desempeño, sus puntos fuertes y débiles y los aspectos que deben conocer para mejorarlo."

El clima de la organización en el que se mueve el empleado, la forma de actuar y supervisar de sus superiores y aquellas normas o "formas de hacer" aceptadas por todos van a influir en los resultados de producción y en el desempeño de los empleados. Un ambiente cálido y acogedor va a evitar que se produzcan conductas contraproductivas.

"Motivar...es activar al otro para que realice una conducta productiva"

"...si sólo se le resaltan los aspectos defectuosos e inadecuados... su única reacción posible sería emocional, sintiéndose mal por ser incapaz."

En un entorno empresarial cada vez más competitivo, Ares recomienda:

"Cuando ser buenos no es suficiente para sobrevivir, debemos re-enfocar nuestra visión de la realidad: facilitar procesos no sólo de cambios cuantitativos, sino, sobre todo, cualitativos. No se trata de hacer más, sino de otra manera."

La mejora planificada y permanente de todos los empleados es la visión en estos momentos mas inteligente para sobrevivir a la competencia empresarial. Ya no vale con hacer pequeñas correcciones o señalar el error cometido. Tener presente las fortalezas y el potencial de los miembros de la organización nos facilita la innovación y el avance.

"Las broncas y regañinas cumplen una función importante en la salud de quien las imparte: le desahogan y relajan. No así en la salud de quien las soporta, pues aumenta su tensión e insatisfacción."

" En las empresas deberían desaparecer las indicaciones negativas sobre lo que el trabajador ES"

Por el contrario, realizar comentarios y señalar abundantemente aquellas conductas correctas que el trabajador "hace", es más correcto. A la hora de comentar aquello que se ha hecho mal o del modo que no se esperaba, debe siempre acompañarse de recursos para mejorar, teniendo además en cuenta el tiempo y la capacidad de cada trabajador, ya que todos no son iguales.

"El reconocimiento debe ser concreto, claro, directo, verdadero, honesto. Más sobre las conductas que se observan que sobre las que se intuyen. Cercano en el tiempo a la acción que se considera. Facilitando la aportación de conocimientos y opiniones sobre el modo de hacer la tarea."

" La conducta realizada es adecuada no cuando gusta (al jefe), sino cuando es útil (para la empresa)"

"La ausencia de Reconocimiento, es el peor Reconocimiento"

Tampoco es correcta una constante corrección de errores. Es importante que los superiores entiendan el potencial de sus trabajadores para aprender, corregir, innovar...y que trabajen con las cualidades positivas y potenciales de cada uno.

La empresa debería responsabilizarse de crear un ambiente agradable y unas condiciones en las que el trabajador se sienta reconocido.

"El jefe debe exponer lo que hay que hacer, no cómo hacerlo"

La empresa como organización tiene la responsabilidad de crear unas codiciones favorables para el buen funcionamiento, y reconocer el esfuerzo de sus trabajadores.

El jefe muestra su reconocimiento cuando se esfuerza por saludar con educación, dar las gracias, pedir las cosas por favor... "Son fórmulas tan sencillas que corren el riesgo de pasar desapercibidas" . Cuando se trabaja con estrés, con prisas y en piloto automático, el superior puede olvidarse de las cosas mas esenciales e importantes.

"Las grandes ventajas del reconocimiento son que cuesta poco tiempo y ningún dinero. No hay que hacer mucho más pero sí de otra forma. Hacer con más cuidado lo que hacemos habitualmente. La gran dificultad es que hay que observar y decirlo."

La relación del superior con su subordinado dice el Dr. Ares, debe ser coherente y honesta. No es válido un saludo cualquiera, debe haber un trato directo y sincero, escuchar mirando a los ojos, y dando valor a la persona que tiene delante. Tampoco es correcto alabar o felicitar a un empleado para despues pedirle un favor, ni es correcto realizar promesas o aceptar peticiones que después no serán posibles cumplir.

En Proyectomind estamos seguros de que una buena formación a líderes y directivos relativa a la importancia del momento presente, el entrenamiento de la atención y la práctica de mindfulness aportaría valor a la organización. Aprender a apreciar las pequeñas cosas que antes pasaban desapercibidas, observar, identificar lo que sucede, ver, aceptar, recordar... refuerza las relaciones con las demás personas, haciéndolas más sanas, menos tóxicas y de alguna manera mas productivas.

REFERENCIAS:

Ares Parra A. (2013) Importancia del reconocimiento para fomentar el buen desempeño laboral. Revista de análisis transaccional y psicología humanista. ISSN 0212-9876 nº 69 p (192-202) España.


 
 
 

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