“De Ventas a Chueca”
- 27 dic 2015
- 2 min de lectura
En la última sesión de MBSR de diciembre 2015 que organizamos de la mano de Carmela Llauradó
(psicóloga clínica y formadora de Mindfulness), Saray Cobo (participante del curso) nos regaló su poesía escrita con la tinta de su alma. Una mirada hacia adentro, en un vagón del metro de Madrid.
HOY lo queremos compartir con tod@∫. GRACIAS, Saray!!

Inspiro, expiro y miro hacia adentro,
No puedo, pero lo intento. ¿Donde están los dedos de mis pies?
Algo me empuja a descubrirme, a aprenderme, a vivirme…
Inspiro, expiro y observo distinto todo lo que me rodea,
¿Siempre ha estado ahí esa estatua?
Escucho a los pájaros cantar y recojo a hojas con mis hijos.
Inspiro, expiro y como pasas con conciencia plena.
Mi mente se va y yo la traigo una y otra vez, una y otra vez.
Mi cuerpo ha empezado a hablarme y estoy empezando a entender su idioma.
Me pide que solo escuche, que acompañe, pero que no me haga cargo de aquello que no es mío y que duele y pesa tanto y me grita que me cuide.
Inspiro, expiro y noto las hojas crujir bajo mis pies, el viento en mi cara y sonrío como una niña.
Mi hijo menor me pide que le ponga “El tranquilito” para irse a dormir y el mayor se tumba a mi lado y los dos nos quedamos atentos y tranquilos como ranas.
Inspiro, expiro y tras mi clase de yoga, experimento esa paz que solo se puede sentir y que no se puede explicar.
Inspiro, expiro y encuentro dentro de mí un lugar para descansar, y aunque aún tengo que amueblarlo y decorarlo a mi gusto, sé que es un refugio seguro que estará desde siempre y para siempre.
Inspiro, expiro y me corto el flequillo porque mis cambios internos necesito enseñárselos al mundo.
Inspiro, expiro y os doy las gracias y me doy las gracias.
(Saray)




















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